Atrapados, en medio de un fuego cruzado entre el temerario movimiento cocalero y las fuerzas del orden, Yamahita tiene 48 horas para salir de Pucallpa y transportar a su intrépido pasajero. Intentará por todos los medios, cruzar más de 700 kilómetros de trochas, pantanos, montañas y carreteras, confiando en su poderoso motor de acero y titanio para llegar hasta su familia en Lima y aprovechar una extraordinaria oportunidad en el norte del país; luego de cinco años de exilio, y, una y mil aventuras en las profundidades de la selva amazónica